Colaborar para que nadie quede fuera: jurado en ColaboraX

El pasado jueves 15 de enero nos tocó vivir algo que da esperanza (de la real): fuimos jurado en ColaboraX, una iniciativa nacional que está demostrando —con hechos— que cuando Chile se junta en serio, las soluciones aparecen.

Y sí: se puede.

Más de 300 proyectos postularon desde todas las regiones del país, con un impacto que impresiona: más de 1.200.000 beneficiarios. Pero lo más potente no es el número. Lo más potente es lo que esos números esconden: personas. Familias que por fin acceden a oportunidades, comunidades que se organizan, barrios que recuperan dignidad. Y también, el corazón de lo que nos mueve: la pobreza que no siempre se ve, la exclusión que se normaliza y la situación de calle que todavía duele demasiado en Chile.

Cada proyecto postulado articula, en promedio, 4,7 organizaciones. ¿Qué significa eso? Que la colaboración dejó de ser “buena idea” para convertirse en una forma de trabajo. Empresas, municipios, academia y organizaciones sociales sentados en la misma mesa, mirando el mismo problema, empujando en la misma dirección. Y cuando eso pasa, lo imposible se vuelve… posible.

Durante la jornada evaluamos a las iniciativas finalistas por categoría, pero honestamente fue mucho más que “evaluar”. Fue un espacio de confianza, de conversación sin maquillaje, de comunidad. De esas instancias donde te vuelves a acordar por qué importa tanto insistir: porque la pobreza no se resuelve con slogans, y la calle no se enfrenta con indiferencia. Se enfrenta con coordinación, con decisiones valientes y con soluciones que acompañen trayectorias, no solo emergencias.

Ahora ColaboraX entra en la etapa final de su Año 0, y el próximo gran hito será la ceremonia de reconocimiento del 19 de marzo. Y ojalá este hito no sea solo una ceremonia: ojalá sea un empujón colectivo para escalar lo que funciona, sostenerlo en el tiempo y poner a las personas —sobre todo a las más excluidas— al centro de verdad.

Lo que vivimos confirma algo que para nosotros es convicción:
la colaboración en Chile existe. Está viva. Y está generando impacto real.
Y cuando se hace bien, también hace algo más: abre puertas para que nadie quede fuera.

👉 Si te importa la pobreza, la inclusión y la situación de calle, sigue esta etapa final y conoce las iniciativas que están cambiando historias en el país. Porque cuando Chile colabora, la dignidad se vuelve posible.

15